miércoles, noviembre 30, 2022

EL BAR MÁS ANTIGUO DEL CENTRO DE LA PERLA, SE RESISTIÓ A DESAPARECER.  HOY REABRE LLENO DE ENERGÍA… Y AMOR COLONIAL

Juan Carlos Ramírez y su esposa María José Salinas, están felices con la reapertura en el nuevo lugar del turismo guayaco

Por años todos los guayaquileños y también quienes residen o están de paso en la urbe, han ingresado, o han «pasado”, por el bar El Colonial.  En los 80/90 cuando no existía la estación, ni las metrovías, su presencia física era más evidente.  El edificio o casona antigua, toda de verde agua, llamaba a ingresar.  Recuerdo a mediados de los años 90, con mis amigos de la Universidad Laica, íbamos a iniciar la farra ahí, era ese Guayaquil sin sorpresas, pero relajado y tranquilo, que los cuarentones extrañamos, con Tranzas de fondo musical, o quizás Paulina Rubio y algo de New Kids On The Block.  Así era El Colonial en el centro, en esa calle plácida.  Y que rico recordar los piqueos de carne, o los piqueos de mariscos y patacones.  Eran la marca de este bar.  Ya en el nuevo siglo y para la actual generación, su dueño el Sr. Salinas, que en paz descanse, se creó la idea de los monigotes de los políticos legendarios asomados en el balcón, y con la llegada y posterior desaparición de la ‘Zona Rosa’, la imagen de los monigotes se convirtió en un clásico visual del centro.  Lo que se denominó ‘Zona Rosa’ ya no está, pero como la vida es justa, los empresarios de la diversión han visto con buenos ojos el resurgimiento de la calle Panamá y sus alrededores, y de esa nueva y excelente idea resurge el Colonial.

spot_imgspot_img