viernes, septiembre 17, 2021

SUSANA GONZÁLEZ: «NACÍ EN LA CIUDAD DEL RÍO GRANDE… Y CRECÍ DISFRUTÁNDOLO SU PAISAJE «

¿Qué recuerdo de Guayaquil tienes de su niñez?  

El olor a cacao de los tendales, de las calles Panamá y Eloy Alfaro alrededor de La Universal. Tengo recuerdos de los festejos de las fiestas julianas y octubrinas, el palo encebado, la música, la alegría y jovialidad de la gente.  

¿Qué juegos infantiles propios de Guayaquil jugaste? 

Al vale, a los quemados… Adoraba la rayuela y saltar la soga. Pepo y trulo, hacer bailar el trompo, todavía recuerdo eso.

¿Algún sector de la ciudad que te traiga recuerdos familiares? 

Buenos, de niños caminábamos las calles de Guayaquil y fuimos a todos los sitios de diversión de la época que recuerde. Pero mi favorito era el Malecón.

¿De adolescente te tocó desfilar en las fiestas de la ciudad por la Avenida 9 de Octubre?

Por supuesto, como toda buena guayaquileña también me tocó rendir tributo a la ciudad marchando y desfilando por la Ave. 9 de Octubre, soportando el sol y el calor de Guayaquil, pero feliz de festejar a la gran Perla del Pacífico.

¿De adolescente elevó cometas? 

No tenía mucho tiempo en mi adolescencia, estudiaba y trabajaba, pero alguna vez recuerdo haberlo hecho en las playas de General Villamil.

¿Preparas en tu cocina platos guayaquileños por sabor o por costumbre?

Disfruto de la cocina… Como viajo mucho alrededor de la provincia, cuando no estoy en territorio, extraño los sabores rurales. Así que se ha convertido en una costumbre que, si tengo algo de tiempo libre, un domingo, por ejemplo, preparo algún plato típico que me recuerde a mi gente.

¿Tú esposo ha probado platos guayaquileños?

Mira, Antonio ya no es español, sino ciudadano del mundo, pero ahora, luego de que su paladar ha hecho ya un buen recorrido por la gastronomía ecuatoriana, creo que puedo decir que su desayuno favorito es el bolón mixto con chicharrón y que es fanático de los ceviches, principalmente del de camarón.

Te imagino haciendo un bolón de queso o por tema tiempo, ¿eso es un imposible?

No, no es imposible, a mi esposo le preparo “bolón a la mediterránea”, aceite de oliva, cebolla, harto ajo y en lugar de chancho le pongo jamón serrano. ¡Le encanta!

Te hemos visto en recorrido de territorio que disfrutas de platillos típicos, que la gente muy cariñosa te brinda… Jamás dices que no a nada… Es lindo eso Prefecta…

Agradezco mucho el calor y el cariño que me transmiten los guayasenses cuando visito los 25 cantones de mi Guayas. Y sí, te han dicho bien, como lo que me brindan, todo, porque reconozco en ello la muestra del afecto de mi gente, de las personas que saben del trabajo que desde la Prefectura del Guayas hacemos por su bienestar, por su progreso.Si estoy en territorio no puedo alejarme delverde, del maduro, del queso montuvio… Soy buen diente. ¡No me invite a comer porque me quedo! Aunque eso si, me llevo mi termo de café pasado, eso no me puede faltar.

¿Sitio favorito de Guayaquil para pasear? 

Sabes que el Malecón hasta el faro, incluídas Las Peñas, todo ese recorrido es lindo.

¿Alguna vez viajaste de Guayaquil a Durán en lancha?

Pero claro, como cualquier guayaquileño, nacemos observando el río, escuchando sus historias de sobrevivencia, de la bravura y valentía de quienes defendieron a la ciudad de piratas e incendios, del progreso y comercio que significó para el cantón, y hasta de los muchos romances que se originaron en sus orillas. Hacer esa travesía era obligatoria para todo buen guayaquileño.

¿En la época de colegio alguna vez se hizo la pava?

No… Hubiese sido como traicionarme a mi misma porque con mi trabajo me pagaba el colegio, así que no, jamás se me ocurrió.

Hablemos de preferencias… ¿Encebollado o ceviche?

Encebollado y con pan si estoy en Guayaquil, pero no me pierdo un buen ceviche en Engabao o General Villamil, eso ni pensarlo.

¿Caldo de salchicha o caldo de bagre?

Caldo de Salchicha, definitivamente. Mi mamá contaba que mucho tiempo atrás los salchicheros vendían “la seca” (salchicha sin caldo) en las calles en hojas de papel de despacho con harto ají. Es uno de los platos tradicionales de Guayaquil. El bagre es riquísimo, además de sus propiedades energéticas y vitamínicas, pero mi preferido es el caldo de salchicha.

¿Cafetería La Palma o bolón de Sauces?

Como a donde se cocine rico, no importa si es el quiosco de la esquina. Tengo mi selección personal de huecas Ángello, para que lo sepa. Sin embargo, hay lugares que a través del tiempo han marcado la tradición del sabor guayaquileño, que han vivido junto a la ciudad sus cambios y transformaciones, lugares de los que todos tenemos memoria.

¿Menestra de lenteja o de frijoles?

Frejol y canario, con cuerito de chancho, verde picado y queso montuvio, patacones y carne asada. ¡Ese es el sabor de mi tierra! La lenteja es riquísima, pero la prefiero en un moro o en sopas.

Un deseo para el Guayaquil del futuro…

Guayaquil ha avanzado mucho en todos los aspectos, sin embargo, si deseo verla más desarrollada. Aspiro ver a mi Guayaquil en unos años recobrando la navegabilidad del Guayas, con la zona del malecón como centro de comercio, de turismo y de viajeros. Créame Ángello ese proyecto le dará a la ciudad una visión futurista.  

Terminamos con algo serio pero feliz Prefecta. El tema de la devolución del IVA a las ciudades y la batalla legal a las constructoras por su incumplimiento y que, al ganarlas, permite a la Prefectura y al pueblo guayasense la recuperación de un dinero importante.

Ángello, el tema del IVA es un triunfo histórico que se dio desde Guayas en beneficio de todos los ecuatorianos. El impuesto al valor agregado IVA que se produce en las prefecturas, municipio, juntas parroquiales y universidades es un dinero que siempre debió quedarse donde el pueblo lo genera, para beneficio de las familias a través de obras y servicios.

Este logro fue posible gracias a la iniciativa del Partido Social Cristiano y a la solicitud que realizamos los prefectos y alcaldes de todo el país, dando paso a que la Corte Constitucional ponga fin a un proceso que retrasaba el desarrollo y el proceso de las familias ecuatorianas.

Y como usted y el país saben, en 2.020, se aplicaron once multas a las concesionarias por un total de USD 38’361.857,24 por incumplimiento de contrato. Siete de ellas fueron a Conorte S.A., por un valor de USD 30’582.366,87; y cuatro a Concegua S.A., por USD 7’779.490,37. Acabamos de ganar en segunda instancia, la décima de las once multas impuestas, esto se trata de hacer respetar el contrato simplemente. Ya son 20 las resoluciones judiciales emitidas en favor de los guayasenses.

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